Tan rápido que duele,
Y es tanta la impotencia
que siento que quema.
Se muere el rosal
con su sensibilidad.
A penas quedan ya
abejas en el panal.
ni a hierba mojada,
pues la lluvia desaparece.
La vida se muere.
Ya no se ven los ríos corriendo,
las montañas son recuerdos,
los valles se han quedado vacíos
Y los pájaros están en el exilio.
En la fría noche,
hay un gran desorden.
Que ya no brillen las estrellas,
tanto dolor en mi genera.


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